lunes, 26 de mayo de 2014

Miniyo cumple 6 meses!

Hoy hace 6 meses de ese 26 de Noviembre en el que Miniyo asomó la cabeza por el mundo.
Y he querido rememorar la historia, ya que aún no he explicado mi parto (no) respetado.

Me enteré de que estaba embarazada bastante tarde. Gracias a mi gran exginecólogo, que como tengo ovarios poliquísicos, me afirmó que uno de los quistes había crecido y por eso estaba teniendo problemas hormonales. Me mandó a un ecógrafo para verlo mejor y chan chan....!! El quiste era una niña de 17 semanas, bravo!!

Con el tiempo pegado al culo, me puse a buscar un gine mejor con el que parir, y al final me recomendaron la Teknon, que es donde nació mi primo y "si han ido la Infanta y la Shakira malo no tiene que ser".
Empecé a ir a preparto en el Cap de mi pueblo a pesar de que no fuera a parir con ellos. Y poco a poco, mientras ellos me daban toda la informacion posible, planes de parto, compromiso de parto respetado, piel con piel y esas cosas estupendas de las que me enamoré, fui viendole las orejas al lobo. Pues en la Teknon, por mucho que preguntaba nadie parecía saber nada de eso de plan de parto, se iban pasando la pelota los unos a los otros "eso las de recepción", "eso el ginecólogo", "eso la matrona"... Me empezaron a entrar dudas, y cuando intenté hablarlas con mi familia e intentar ir al hospital de mi pueblo o a otra clínica en la que me respetaran. Pusieron el grito en el cielo "que que chorradas eran esas de respetarte en el parto, allí mandan los médicos que son los que saben, no puedes ir pidiendo lo que a ti te apetezca".

Conseguí que el ginecólogo me escuchara y me dio la razón para que me quedara contenta "si si hacemos de todo, piel con piel, te puedes mover, y parir en otras posturas". Yo seguí con la mosca destrás de la oreja, frustrada por no poder ir al hospital del que me había enamorado para parir.

Finalmente llegó el día, el lunes 25 rompí aguas a las 2 de la tarde. Me duché tranquilamente, yo me hubiera quedado unas horas descansando en casa porque las contracciones no eran muy fuertes ni constantes. No me hicieron caso, bueno ni a mi, ni a la matrona con la que hablé por teléfono. Cargaron el coche y me llebaron para la Clínica.
En urgencias me dejaron un rato esperando hasta que me vinieron a buscar con una silla de ruedas, para dejarme en la puerta sola con mis contraccioncillas que empezaban a joder un poquito hasta que me dejaron entrar.

Allí me cuestionaron varias veces que hubiese roto aguas, porque la semana anterior fui por una falsa alarma. Hicieron un análisis para ver si eso que salía era el líquido amniótico de verdad, lo confirmaron y me regañaron por haber ido tan pronto, ya que al ser rotura de bolsa me tenía que quedar ingresada. Me dejaron en una habitacioncilla sola un par de horas, vino mi madre y una horilla más mientras esperaba que me prepararan una habitación.

Una vez en la habitación me entró el síndrome del nido y empecé a ordenar toda la ropa en los armarios, me duché para quedarme más fresquita, probé la cena que no me gustó nada (me cago en la cabrona a la que dieron el alta y dejó pedido para la noche lenguado y crema de puerros).  Fui pasando la noche, aguantando las contracciones cada 5-4 minutos mientras me decían que aún no era suficiente. Vinieron a buscarme a las 8 de la mañana, y yo no había pegado ojo.

Entré a la sala de partos bastante animada, aguantando bien las contracciones. Llegó una matrona bastante mayor a ponerme una via "porque al llebar tantas horas la bolsa rota era peligroso". Y me regañó por tener tatuajes "es que esas cosas no se van". Ostias! ¿No me digas? Y yo que pensaba que se iban con cuatro duchas... ¿Tengo alguno que moleste en caso de complicaciones? No, ¿verdad? Pues callate pedazo de mula. Me monotorizaron y no me dejaron cambiar de postura para llebar mejor las contracciones.
Se me hicieron las 12 del mediodía, estaba ya muy cansada, con mucho hambre y mucha sed (no comía/bebía nada des de la noche anterior). Pedí agua varias veces, pero no me permitieron beber. Vomité bilis aguantando el dolor y de hambre (que cosa más asquerosa por cierto), siguieron sin darme agua. Al final, a mi pesar pedí la epidural. Me volvieron a regañar por los tatuajes y me acabé durmiendo una horita. Al despertarme descubrí que no podía moverme de cintura para abajo.

Hacia las 2 pm empezó el show. Llegó mi gine, ya estaba dilatada y podía empezar a empujar. Miniyo no hacía amagos de querer bajar. Me dejó sola empujando hasta las 3 pm, que volvió  y estubo viendo si bajaba un poquito o no. A las 4 pm me pasaron a la sala de partos (me se las horas porque mi único entretenimiento era mirar el reloj que tenía enfrente)

Yo ya empezaba a estar un poco mosqueadilla. Allí pidió ayuda a otro gine para valorar si me hacían cesarea (yo cruzando los dedos para que no, mi madre cruzando los dedos para que si). Había sitio suficiente, así que seguimos.
Se me pasaba el efecto de la epidural, pero así sentía mejor cuando hacer los pujos. Y de golpe veo que la matrona se me sube encima de la barriga para empujar ella! Le indiqué que me estaba haciendo daño, y que esa maniobra ya no era necesaria porque se había demostrado que era peligrosa. Me regaño porque "yo no tenía ni idea". Lloré de la frustración mientras empujaba y la matrona me machacaba las costillas. Me volvió a regañar por llorar. Mi madre apoyándola "no llores tonta" y haciéndome polvo el brazo de la vía mientras frotaba para "darme apoyo". Descubrí que gruñendo en cada pujo podía hacer más fuerza. Y me llevé otra regañina para que me callara.
A las 4:30 pm decidieron usar fórceps, porque seguía sin bajar. Y a las 5 menos 10 me ponían un momento a Miniyo encima de la barriga, y se la llebavan para pesarla y que la tubiera mi madre en brazos.
Me dió fiebre y empecé a temblar con mucho frío, pedí a las matronas que se quedaron en la sala de partos rellenando papeles si me podían poner otra sábana. Siguieron a lo suyo mientras se reían de la que estaba detrás de mi y estaba sufriendo porque quería un parto natural.
Me cambiaron de camilla como si fuera un saco de patatas porque seguía sin poder moverme. Y cuando me devolvieron a Miniyo, por fin nos taparon con una mantita.

El desenlace ya os lo expliqué,cabreadísima con el mundo me encontré con la habitación llena y nada de intimidad.

No tengo palabras para explicar lo mal que me sentí, ninguneada, movida a su voluntad, que nos separaran, que me regañaran por gilipolleces... El resentimiento va a costar que desaparezca, si es que lo hace algún día.
Al menos aprendí que no pienso volver a esa Clínica, que voy a seguir mi instinto a pesar de que nadie me apoye, que cuando me vuelva a poner de parto no pienso avisar a nadie hasta que ya haya nacido y enganchado a la teta.

Lo que si puedo decir, es que de ese sufrimiento salió lo más bonito que he hecho en la vida. Que no me arrepiento de la decisión que tomé de tenerla aunque estubiera sola. Y que cada día me tiene más y más enamorada.

Porque ahora somos ella y yo contra el mundo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Probando los Cupets

Hace tiempo que me apunté al sello de calidad de Madresfera para probar unos juguetitos llamados Cupets.
Se ve que han arrasado en Italia.
A mi me tardaron bastante en llegar, pero cuando abrí el paquete, para mi sorpresa venían mogollón!!
Son unos animalitos en forma de cubo, la mar de monos. Y luego los tienes como mascotas en el móvil. A mi me han enamorado la serpiente y el murciélago.

Tengo que evaluar lo siguiente:
- Facilidad de uso: teoricamente es muy fácil, te descargas la App, introduces el código y a jugar. A mi me ha sido imposible jugar. Cuando te lo intentas descargar ya te avisa que es lento y que mejor te conectes a un wifi. Bien, el wifi de mi casa no furula así que me ha tocado gorronearlo. Y cuando, despues de una eternidad se me descarga ¡sorpresa! "no hay memória suficiente". Venga a borrarlo todo, vuelta a gorronear wifi, y otra vez el mismo mensajito. Hice tropecientos intentos. Y al final lo intenté con mi antiguo móvil. Conseguí descargarlo, y se me quedaba pillado.
- Jugabilidad: para mi ha sido imposible, pero alomejor eran mis móviles haciéndome sabotaje.
- Diversidad de opciones de juego: no sabe, no contesta. En lo que se refiere a los cubitos en si, se te pueden ocurrir mil cosas. Miniyo es super destroyer, se lo ha pasado pipa tirándolos por la escalera. Yo he ido haciendo construcciones, rollo torres, piramides y tal, y ella los derrumbaba.
- Material del juguete: a mi me ha molado, es como de gomilla dura jejeje. Te traen una cuerdecita para que te los cuelgues donde quieras (lo veo demasiado armatoste para el móvil). Yo se la he quitado para poder jugar con Miniyo.
- Diversión: yo le daría un 5 raspao, por eso de no poder probar la App, que me ha dejado con muchas ganitas.

¡Atención atención!
Voy a sortear Cupets. En mi Instagram colgaré la foto de los animalillos afortunados que pueden acabar en vuestra casita. Solo tenéis que hacerme la pelotilla un poquillo y ya estareis participando (es broma, con un comentario diciendo que participais basta, aunque si cuela... jejeje).
Colgaré en resultado el lunes que viene en IG.
¡¡Suerte a todas!!

A las que no me seguís en Instagam: es Pixie_makemefree

lunes, 12 de mayo de 2014

Mi primera feria Bebés&Mamás

Después de casi un año esperando, ayer fui a mi primera feria de Bebés&Mamás, ya que la del año pasado se celebró justo antes de enterarme de que Miniyo estaba en el horno.

Iba yo muy preparadita, descuento de internet, el cochecito y su bolsota para la hora de comer y el fular para moverme mejor por allí después de dejar el cochecito en el parking que anunciaban.

Intentar aparcar parecía imposible porque hacían los 3 Tombs, menos mal que a mi me llevaron. Aprobechamos y Miniyo vió por primera vez un caballo. Como iba en el fular estaba en primera fila, alucinó, y cuando vio que hacen pipí cual manguera se partió de risa.

Nada más llegar a la feria, sorpresa, este año habían pasado de poner parking de cochecitos "porque lo usaban muy pocas". Bieeeen, estupeendo. Acabé usándolo de carrito de la compra, pero para ello me pasé el día sorteando carritos que debajan abandonados por en medio los padres para ver stands.

No he visto tanta mochila colgona en mi vida. Me supo fatal ver que a penas había tres stands de crianza natural y portabebés ergonómicos. Me harté de ver mogollón de padres gastándose un dineral en mochilas "como la de Shakira", cuando por menos de 100 euros podías encontrar Bobas, Manducas... hasta ediciones especiales preciosas.

Como no quería volverme loca comprando me llevé la lista de casa:
-Gafas de sol: Miniyo tiene los ojos claritos y es recomendable que las usen des de los 6 meses.
-BLW: buscaba cosillas divertidas para compaginar con la introducción de sólidos.
-Secababas: des de hace un mes y medio a Miniyo los dientes le han empezado a dar guerra, no me gusta tapar los conjuntos con un babero y los secababas que tiene le traspasan.
-Ropa rockera: las que me conoceis ya sabéis que Miniyo sin ropa rockera, no sería Miniyo.
-Portabebés veraniego: la 3G le va un poquito grande, y con los otros dos portabebés sudamos un huevo.
Lo he encontrado todo menos las gafas (se las he comprado en Amazon al final), así que en cuestión de compras salí muy satisfecha.
Mi gran descubrimiento ha sido el Suppori que me compré. Pensaba que era para cuando eran más grandes, pero gracias a Kangura me informaron genial y no pude resistirme al precio ¡bueno, bonito y barato señora!

Colas inmensas para minimuestras, papillas ecológicas que me merendé, Miniyo tirando de los pelos a las señoras que se nos apretujaban peligrosamente...

Fui a la charla de "24 horas como bloggera" y no me gustó nada, me fui a los 10 minutos, pues dedicó ese tiempo a exaltarse a si misma y a las marcas.

Puntazo de Hero Baby que puso la fórmula 1 en pantalla gigante, me pareció un detallazo de cara a muchos papás.

Eso fue todo amigos. El año que viene repetiremos, esperando ver más portabebés que colgonas, y de poder desvirtualizaros a alguna.

viernes, 9 de mayo de 2014

El Imperio contraataca

Como ya os adelaté hace unas entradas, el Imperio están reuniendo fuerzas y, como ya ha finalizado la guerra de la lactancia, han decidido iniciar una nueva guerra, para hacerme un favor y que el blog no quedara sosillo. 

Todo viene a raíz de las comparaciones cosa de la que obviamente, no estoy deacuerdo.
Os cuento:

Tengo un primo de 6 años. Éste siempre ha sido muy temperamental, se ha criado a base de azotes en el culo, sacudidas y gritos. No se me olvida la imagen de su madre dándole un azote y chillandole "¡Iker no se pega!", "¡Iker no se chilla!". No voy a entrar en lo ilógico que me parece... Pues bien, el niño "aún" duerme con sus padres.
Y digo "aún" porque todos lo ven como un problema, sobretodo los padres. La madre ha hecho que el padre se vaya a dormir a la habitación del niño para estar más cómodos.

Todos saben que Miniyo no ha tocado la cuna (ni la tocará). Yo no se lo he contado, porque paso de que me den sus opiniones. Pero mi madre se ha encargado de proclamarlo a los cuatro vientos. Mirad que llega a ser falsa y chaquetera. Depende de con quién está hablando dice una cosa. Lo estoy haciendo genial, que eso de malcriarla es una tontería o la estoy malcriando y voy a tener problemas.

¡Ha empezado la guerra contra el colecho!
Des de hace semanas no paran de regalarme consejos de que Miniyo ya es mayor para dormir en mi habitación, no digamos ya en mi cama... "no te vaya a pasar como con el Iker".

Vamos a ver, ¿hace falta recordar que cada niño es un mundo?

Ya puestos a comparar... dudo mucho que me pase "como al Iker". A mi me parece que ese niño quiere estar en la cama de sus padres porque es el único rato que estan juntos de verdad, sin chillidos. Nunca he visto que sus padres jugaran con el, que le abrazaran... solo he visto gritos, azotes, lágrimas y regañinas.
Miniyo no se ha separado nunca de mi, ha ido siempre porteada salvo cuando ella se mostraba incómoda y parecía preferir el cochecito. Y me va acabar aborreciendo de tantos achuchoncillos que le doy, además de que procuro pasar todo el tiempo de "calidad" que puedo con ella.

Y si a los 6 años sigue en la cama de sus padres ¿que problema hay? Disfrútalo, que en dos días preferirá estar con sus amigos. Si estáis estrechos, pues poned una cama supletoria pegada a la de matrimonio. ¿Se ve perjudicada la intimidad de pareja? Señores, si para intimar solo se os ocurre hacerlo a la hora de dormir y en la cama, el problema lo teneis vosotros, no vuestro hijo.

Obviamente yo no he dicho nada de esto, mis opiniones son mias y no las doy a no ser que me las pidan. Yo no soy quien para decirle a esa madre si lo está haciendo bien o mal. De la misma forma que ellos no son nadie para decirmelo a mi.
Pero necesitaba desahogarme y decir lo que pienso. Y para eso es este blog.

Adivinad que me han montado en la habitación de al lado... ¡una cuna!
Ya es oficial, una nueva guerra ha empezado.