sábado, 30 de agosto de 2014

¿Cómo es Nora?

Hoy haré un inciso en la história que os estaba contando.
Hace unos días Nora cumplió 9 meses, y quería aprovechar la ocasión para hablar de ella.

-Es una aventurera. Siente curiosidad por todo. Tiene que tocarlo y llevárselo a la boca.

-Es una fiestera, en cuanto escucha música mueve el culetes. Se pone de rodillas y se balancea (llevamos algunos cocos por esto).

-Le encanta hacer ruido. Con sus instrumentos o lo que le pille a mano.

-Pierde el culo por el Mic (serie de Tv3). Es escuchar la canción del principio y ya puedes decirle algo que no te va a hacer ni puñetero caso.

-Pega a los niños que la molestan en el parque (y les tira arena de regalo).

-Le pasa comida al perro de estrangis.

-Cuando tiene calor y se le da agua para beber se la autoescupe a chorro y de paso se refresca.

-Si se aburre juega con su baba, hace burbujas y se pega unos sipiajos importantes.

-Me despierta con una cariñosa ostia en toda la cara con todo el amor del mundo.

-Se pone contenta si al despertarse ve que la gata está durmiendo en nuestros pies, así puede tocarla, tirarle del rabo y saltarle en plancha encima.

-Le pierden los gusanitos. Ojo no te pongas en su camino mientras está comiendo porque te arrancará un dedo.

-No le gusta que la gente, hasta la que conoce (menos yo, los yayos y la mamá de Alexia) la coja en brazos.

-Le gusta aprovechar el rato que la dejo en la cuna (mientras hago la cama o lo que sea) para registrar lo que hay en la estantería que tiene delante.

-Le cabrea el coche. Solo conseguimos viajar si llevamos el CD del Mic.

-Los dientes no hacen acto de presencia.

-Disfruta participando en las comidas familiares.

-Le encanta salir, se pone a gritar de contenta y a mover los brazos cómo una loca. Así llama la atención de los demás y se pone aún más contenta.

-Le gusta subirse en las atracciones de la feria.

-Tiene fobia a la bata blanca.

-Cuando tiene sueño se tira de la oreja. Y si quiere dormirse se canta.

-Me araña los tatuajes.

-Aunque vaya profundamente dormida, se despierta si entramos en una tienda de juguetes.

No caigo en más cosas. Espero que os haya gustado conocer un poquito más a Nora.

martes, 19 de agosto de 2014

Nora la superheroïna (parte ll)

Os sigo explicando un poquito más.

A medida que pasaba el tiempo el rencor y desconfianza hacia mi madre fue creciendo.
Llegué a odiar las reuniones familiares y los viajes en coche con ellos.  Aprovechaban para reprocharme lo que fuera. "A ver si cambias de una vez..." "A ver si te buscas nuevos amigos, que los que tienes no me gustan" "Te han comido el coco..." son algunas frases que recuerdo.

En el verano después de cumplir 19 años me fui de casa, para irme a vivir con mi novio de entonces. Y a las malas, muy a las malas. Traté de hablarlo con ellos, de que entendieran que necesitaba un respiro, airearme, que me dejaran irme ese verano. No me quisieron ni escuchar, y me fui igualmente, con la intención de no volver.

Empeoré. Empecé a tener ataques de ansiedad diarios. Y al poco tiempo mi novio se empezó a cansar de mi. Y yo, por cada feo y cada rechazo de cariño que me hacía me cortaba.
Hasta que un día me llevé un susto, me corté en el muslo, demasiado profundo, y no paró de sangrar en toda la noche y la mañana siguiente. Me quiso acompañar a urgencias del Pere Mata (psiquiátrico de Reus). Pero al rato de estar esperando se fue para poder ir a trabajar. Me quedé allí asustada sintiéndome más sola que nunca. Dándole vueltas a la frase que me dijo la noche anterior "es que te estoy pillando manía".
De allí me derivaron a un psiquiatra.
Nunca fui.

La relación con mis padres fue dejando de ser tensa a normal, al alejarme de ellos era todo mejor.
Pero me fui hundiendo en mi misma poco a poco.

Y las cosas con mi novio fueron cada vez a peor.
Dejó de dormir conmigo, de abrazarme, de quererme...
Y empezó a jugar duro conmigo. Me hacía llaves para tirarme al suelo, me golpeaba contra la mesa, me tiraba a patadas del sofá...
Y era culpa mía. Si me hacía daño era culpa mía, porque el lo hacía jugando, y yo era demasiado floja. Crees que es culpa tuya, hasta que no pasa el tiempo no ves lo que realmente estaba pasando.

Me dió permiso para tener una gatita. para que así le dejará más tranquilo. Hécate vino a mi vida en unos de mis peores momentos y no me sentí tan sola, compartimos momentos muy duros en ese piso, y por eso nos volvimos inseparables.

Esa relación me acabó destruyendo. Era dar, dar, dar y no recibir nada. Me dejé completamente. Me daba asco. No me peinaba, no me cuidaba, no me duchaba... Para que? Si él no iba a tocarme de todas formas? Todo me daba igual. Hasta que un día me vine abajo estando en una reunión familiar y conté un poco lo que pasaba (solo que no nos llevábamos bien, de los golpes no saben todavía nada).

Mi tía me animó a dejarlo. Y empecé a ir a un matasanos que se hacía llamar psiquiatra. Un día mi madre me reconoció que tal vez debería haber hecho algo cuando me vió los cortes por primera vez. Se lo conté a mi novio, que me lo reconociera fue importante para mí "y ahora por su culpa me toca cargar con el marrón" me contestó.

Soy un marrón... No soy más que un marrón...
A los dos días me dejó porque se cansó definitivamente de mí.

Un año y medio después volvía a mudarme a casa de mis padres. Peor que cuando me había ido.

El desenlace en el próximo post.

jueves, 14 de agosto de 2014

Nora la superheroïna (parte l)

O Hace tiempo una psicóloga me recomendó lo que voy a hacer ahora, pero por entonces no fui capaz.
Voy a escribir mi história, de como casi acabo internada en un psiquiátrico y el porqué. Me voy a enfrentar a mis fantasmas y los voy a dejar atrás.

No tuve una adolescencia fácil, nadie tiene una adolescencia fácil.
Mi madre tiene depresión des de que yo tenía 9 años y hubo épocas bastante feas. Me acuerdo que hubo unas semanas que no quería vernos ni a mi padre ni a mi. Otras veces mi abuela nos acusaba que todo era culpa o de mi padre o mía. Eso, repito, a una niña de 9 años.

Fui creciendo con la sombra de la depresión de mi madre, que fue pasando de una enfermedad mental a un cuento chino. "No puede venir tu familia (la de mi padre) porque me pone nerviosa" "No puedo ir con la niña de compras que me agobia" Pero situaciones así con su familia no le ponían nerviosa... Se que des de entonces fui criando un rencor hacia ella que con los años no para de crecer, y ella todavía se pregunta porque siempre estoy a la defensiva.

Con 15 años una prima mía con la que me llevo un año empezó a venir a veranear a mi pueblo. Compartí mis amigos con ella, hasta que empezaron comparaciones, ella era mucho más guapa y estaba más buena "ostras! Pues no parecéis primas". Cada vez que salía ese comentario me sentía fatal.
Cada vez me sentía peor conmigo misma. Al final dejé de poder mirarme en el espejo y a vomitar cada vez que comía.

Pasaron los meses, un año y pico creo, y me animé a decirle a mi madre que no me encontraba y que si me dejaba ir a un psicólogo. "Son cosas de la edad, no seas tonta".

Busqué ayuda por Internet y encontré lo contrario. Un montón de páginas pro anorexia y bulimia (Ana y Mía las llamaba entonces). Conocí el Self Injury, y me enganché. Y eso fue el principio de todo...

*El Self Injury es hacerse daño/automutilarse. Provocar dolor físico para así olvidar el psicólogico. Dejar salir las emociones frustradas de alguna manera. Cortes por todo el cuerpo, golpes, arrancarse el pelo, arañazos, quemaduras...

Las que me conocéis sabéis que me encanta el Heavy Metal. Siempre me ha gustado. Y en esa época empecé a vestirme bastante gótica (gracias a eso encontré un par de amigas que me ayudaron mucho entonces). Son fases que pasamos... Algunas van de Barbies, chonis... Me acuerdo que los chunguillos del pueblo se metían con nosotras. Lo encontrábamos divertido. Pero que tus padres te dijeran que les dabas vergüenza... eso lo tengo grabado a fuego.

Un día mi madre me vió unos cortes que me había hecho en la muñeca. Le dije que fue jugando con el gato y me creyó, a pesar de que se notaban las marcas de la cuchilla. Era lo más fácil, fingir que había sido el gato y dejarnos de historias.

Continuará...