martes, 30 de septiembre de 2014

10 meses de amor

LHace un par de días Nora cumplió 10 meses. ¡Cambiamos de cifra, madre mía!  Parece mentira cuando te dicen eso de "disfrútalos que crecen enseguida".
Nora todavía tiene edad de ser un bebé, pero poco a poco veo como va dejando de ser mi bebé a una niña con sus ovários bien puestos.
Si, el carácter de Nora se hace notar, ¡no veáis si tiene carácter!

No me quejo, me encanta. Quiero que tenga carácter,  que sea una niña fuerte, capaz de decir "tu no me pisas", "pues no, porque no quiero", "no te lo llevas porque es mío " o "cómo me pegues te llevas una ostia que te dejo sin dientes". Si, hay que enseñarles que no se pega, pero puestos a pegar, prefiero que reparta ella las ostias a que venga a casa con la cara hecha un desastre y una heridita en el alma por no haberse visto capaz de defenderse. Porque yo he sido de las otras niñas, de no defenderse por miedo a que la regañe la profe.

Os cuento un poco cómo es Nora con 10 meses:

-Gatea a unas velocidades que no soy capaz de seguir.
-Anda sola cogiéndose al sofá o a algún mueble.
-De estar de pie cogida al sofá, se suelta y da palmitas (aguanta unos 15 segundos solita)
-Se enfada mucho cuando la interrumpes de algo que está haciendo.
-Te chilla si comes de su comida (pero prepárate para darle la mitad de la tuya)
-Cuando vamos a comprar coje todo lo que está a su alcance y la lía parda en las estanterías.
-Le gusta que al pasear por el pueblo pasemos delante de "canis", si están con la música del móvil y dando palmas, ella se une a la fiesta.
-Si al entrar a cualquier sitio o al toparnos con alguien no le dicen algo (en plan: miiira que niña más guapa), se frustra.
-Si no le dejas hacer algo peligroso, y saboteas todos sus intentos, se caga en tus muertos en su idioma y se cruza de brazos.
-En las estanterías a las que llega hemos puesto cosas que puede coger pero no son juguetes porque le mola eso de trastear cosas que cree que no le dejamos.

Con los 10 meses ha llegado la lengua de trapo, así que inauguramos sección de... taxan taxaaan...

Diccionario Norés-castellano

-"A táh": expresión que utiliza cuando nos hace daño y nos quejamos o si está haciendo alguna trastada y la pillamos.

-"Niiij": personaje naranja que sale en Super3 que le vuelve loca.

-"Elgato": así todo junto, para llamar a Pixie.

-"Cate": para llamar a Hécate.

-"Guauguau": se refiere a toda clase de perro. Yo no quería que llamara a los animales por su onomatopeya, pero mi perro ladra mucho y lo ha aprendido sola.

-"Mamá": muero de amor cada vez que me llama, suele ser cuando la tiene alguien en brazos o llora y no la consuelan bien.

-"Aya": para llamar a su abuela cuando mamá no está.

Eso es todo amigos, de momento :)

sábado, 20 de septiembre de 2014

Nora la superheroïna (parte lll)

Casi un mes sin escribir!  Me tengo que poner las pilas, pero organizando el bautizo no he encontrado un huequecito para escribir hasta ahora.
Faltaba explicaros es desenlace de nuestra historia:

Volví a casa de mis padres, destruyéndome a mi misma y hecha un trapo, y seguí iendo a terapia. Y gracias a esa gran persona que se hacía llamar psiquiatra, me puse peor. Ya ni me molestaba en esconder los cortes (las que llegasteis a mi instagram antes de que hiciera "limpieza" visteis un poco el asunto). Esa persona se dedicaba a hablar la hora entera de la sesión el solo, "porque tu eres una mala persona", "eres una manipuladora", "solo quieres llamar la atención y ser el centro del mundo"... Me hacía escribir un diario en el que yo explicaba todos mis pensamientos y luego lo utilizaba para insultarme. De vez en cuando hacíamos sesiones de meditación, tumbada en una camilla, sin nada en la parte de arriba y mientras me hacía respirar hondo, el me daba masajes (supuestamente para respirar mejor ) amasándome las tetas. Y tu, te dejas hacer, porque das por sentado que es un profesional, que sabe lo que hace, que tal vez te dice esas cosas para que reacciones, te cabrees y le demuestres que no eres así. Nos tenía más de dos horas esperando en la sala de espera, y allí, hablando con otros pacientes vi que tampoco les dejaba hablar a ellos. Mi diagnóstico fue Borderline, también llamado trastorno de personalidad límite. Y yo no paraba de preguntarme "cómo va a tratarme, cómo sabe como soy, si no me deja hablar, si no me deja contradecirle ni defenderme?". Pasé un año en iendo una vez por semana a su consulta. Un año de mi vida tirado a la basura.

Me envalentoné y decidí cambiar a un centro de salud mental que hay cerca de casa, pertenecían al Pere Mata y allí me habían tratado bien las veces que había ido de urgencias.
Me escucharon, me entendieron y diagnosticaron. Trastorno de personalidad paranoide. Me recomendaron una psicóloga y también empecé a ir. Una vez por semana, psicóloga, psiquiatra, terapeuta y enfermera.

Poco a poco fui saliendo de casa, me arreglaba... Al año estaba mejor, solo me cortaba cuando tenía mucha ansiedad.
Y apareció el padre de Nora. Fue amor a primera vista.
Al mes de estar saliendo yo tuve un bajón, gracias un machaque continúo por parte de mi madre. Y el empezó a reclamar mi atención (pese a saber qué me pasaba) "ya no me haces tanto caso", "ya no me prestas atención", "no me gusta que salgas con esta amiga", o mi favorita: "ya no le pones pasión". Me fue quemando, y me empecé a encontrar mal físicamente. Llevaba un mes sin venirme la regla y me pedí hora al ginecólogo. Yo siempre he tenido quistes en los ovários y he estado hasta 6 meses sin regla, pero estaba cansada de la situación y quería ver si podíamos probar algún tratamiento nuevo. En la visita me confirmó que tenía un quiste bastante grande, que me derivaba a un ecógrafo de Barcelona para valorarlo y ver que hacíamos. Me acuerdo de se lo comenté medio en broma a mi ex, "porque se que es imposible, pero y si estoy embarazada?", "pues da igual" me contestó.
Era imposible porque usábamos anticonceptivo.
Por aquel entonces me dejó, de un día para otro, porque había perdido la ilusión con nuestra relación. (Después descubriría que fue por otra chica).

Llegó la visita al ecógrafo, extrañado me preguntó porque me habían enviado. Le comenté lo de los quistes, el venga a mover el ecógrafo cuando suelta "pues no veo ningún quiste, pero estás embarazada de 17 semanas". Empecé a llorar,  era imposible, IMPOSIBLE. Pero lo estaba viendo, tenía un bebé de 4 meses creciendo dentro. Y antes de irme me preguntó si quería saber el sexo, era una niña!

Fue un stock, pero en el viaje de vuelta a casa me vino la iluminación. Iba a tener a mi querida Nora conmigo. Des de antes de que existiera sabía que iba a llamarse Nora, y me había propuesto ser madre a los 25 (si la situación lo permitiera, clarp). Llegaba tres años antes, y no en el mejor momento.

A mi padre, mis abuelas, mi tía y mi primo (el que ahora es el padrino de Nora) les sentó muy mal. Mi madre, que entró conmigo a la ecografía, iba tan convencida en que sería cáncer que al saber que era un embarazo solo sintió alivio. "Mejor uno más que uno menos" decíamos a todos al comunicar la noticia.

El padre de Nora, no quiso saber nada y no me volvió a coger el teléfono. Busqué asesoramiento legal y decidí ponerle mis apellidos.
Ahora somos una familia, monoparental, pero feliz.