sábado, 14 de marzo de 2015

Una ecoexperiencia en Vinyols del Camp

Estoy pillándole ritmillo al blog, a ver si consigo ir dándole más vidilla.
Hoy os vengo a contar que nos hemos ido de escapada y nos hemos enamorado.

El sitio en cuestión es el camping Vinyols del Camp,  situado muy cerca de Cambrils (Tarragona). A unos 35 minutos de casa.
Es un camping ecológico, entre sus normas está la de que recicles y que respetes a todos los animales que allí viven.
Tienen huerto, granja con gallinas, cerdos, ovejas, ocas, pavos, una burra, una yegua y un poni. Cerca de la granja hay una charca llena de ranas, y también tienen piscina para el veranito. En el edificio de recepción hay un espacio preparado para que te tomes un café mientras los niños juegan o leen cuentos que tienen allí, y otro espacio muy amplio donde hacen actividades como debates de crianza, conciertos de guitarra....
Y al lado hay un parque enorme con tobogán, columpios, bicis, y un montón de juguetes que dejan a disposición de los niños. Además tienen prohibida la circulación de coches por el camping (solo para carga y descarga), el resto de tiempo lo dejas en su parking. Así que los niños pueden correr libremente.

Yo iba temiendo por mis riñones. Me veía todo el día agachada ayudando a Nora andar por las piedras, evitando que se me ahogara en la charca (que no mide ni dos palmos), vigilando que no desgraciara a ninguna gallina....
Todo lo contrario. Aún teniendo el antecedente de haber ido a Petits Voladors, me sorprendió un montón su actitud.

Cuando llegamos ella ya se fue a su rollo a jugar con una pastora alemana mientras hablábamos con recepción. Que por cierto, son un cielo, la entrada es a las 16h y la salida a las 12h, como era entre semana y estábamos solas nos dejaron entrar a las 11h y salir a las 18h. Mientras descargamos Nora se dedicó a pasear por un campito de flores que había a unos metros del bungalow, sin estar pendiente de mi para nada. (En casa esta con el "mama" en la boca no stop). Teníamos a los caballos pastando sueltos justo al frente, los podíamos ver mientras comíamos. Nora pastó con ellos jajaja.
Los chicos que se encargaban de la granja con dejaron conocer a dos ocas y dos ovejas que acababan de nacer...
Durante los fines de semana hacen más actividades, como montar en carro, dar de comer a los animales, yoga, plantar el huerto...
Nora se dedicó a ser libre, a correr, ser un animal más, a conectar con su lado salvaje. Yo (después de superar momentos de "se me va a salir el corazón por la boca" al ver lo intrépida que es mi hija) me dediqué a desconectar, y a aprender a confiar en Nora, en dejarla ser libre.
El segundo día tuvimos un sustillo, después de dos días de aventuras, cuando ya se estaba acabando la tarde, Nora jugaba sentada delante del bungalow tan tranquila tirando piedras. Y no se como se fue de cabeza contra el suelo. Casi no lloró, le limpié la cara y la boca de arena, le curé la naríz porque le salía sangre y cuando le levanté el flequillo para darle un beso descubrí un bulto del tamaño de una nuez. Que impresión! En seguida le puse hielo y la llevé a urgencias por si acaso (estaba a 5 minutos del camping, punto muy a favor!)
Aún así, no cogió miedo y al día siguiente volvía a correr por el campo, a saltar piedras y a acosar a la porra.

El mes que viene repetiremos seguro!

2 comentarios:

  1. Un lugar muy recomendable, sin duda!!!! Seguro que vais más veces a disfrutar las dos juntas!

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  2. Un lugar muy recomendable, sin duda!!!! Seguro que vais más veces a disfrutar las dos juntas!

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